Medicina: El Tabaquismo, “asesino por excelencia”.

Cada año son incontables las muertes que se producen al rededor del mundo por esta causa.

El tabaquismo es una adicción al consumo de tabaco, ya sea en forma de cigarrillos, puros, pipas o tabaco de mascar. Fumar tabaco es perjudicial para la salud, ya que contiene numerosas sustancias químicas tóxicas que pueden causar enfermedades graves, como el cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares y respiratorias, entre otras.

Además de ser perjudicial para la salud de quienes lo consumen, el tabaquismo también puede tener un impacto negativo en la salud de quienes están expuestos al humo del tabaco de segunda mano. Por esta razón, muchos países han implementado leyes y regulaciones para reducir el consumo de tabaco, como la prohibición de fumar en espacios públicos cerrados y la prohibición de la publicidad del tabaco.

Los riesgos al fumar son múltiples:

Enfermedades cardiovasculares: El consumo de tabaco aumenta el riesgo de enfermedades del corazón, como infartos, angina de pecho, enfermedades de las arterias coronarias y accidentes cerebrovasculares.

Cáncer: El tabaquismo es la principal causa de cáncer de pulmón, pero también puede aumentar el riesgo de otros tipos de cáncer, como cáncer de boca, faringe, esófago, páncreas, vejiga y riñón.

Enfermedades respiratorias: Fumar también puede causar enfermedades respiratorias, como enfisema y bronquitis crónica, lo que dificulta la respiración y puede ser incapacitante.

Problemas dentales: El tabaco puede causar manchas en los dientes, mal aliento, enfermedades de las encías y pérdida de dientes.

Problemas de fertilidad: El tabaquismo puede disminuir la fertilidad tanto en hombres como en mujeres, y aumentar el riesgo de complicaciones durante el embarazo.

Enfermedades de la piel: Fumar puede contribuir a la aparición de arrugas y otros problemas de la piel. Muertes por tabaco Cifras de muertes por fumar aumentan cada año. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de tabaco es la principal causa evitable de muerte en todo el mundo.

Se estima que alrededor de 8 millones de personas mueren cada año debido al consumo de tabaco, de las cuales más de 7 millones son fumadores y aproximadamente 1,2 millones son no fumadores expuestos al humo del tabaco de segunda mano. En términos de estadísticas, el tabaco es responsable de aproximadamente el 22% de las muertes por enfermedades cardiovasculares, el 71% de las muertes por cáncer de pulmón, el 42% de las muertes por enfermedad pulmonar crónica y el 10% de las muertes por diabetes.

Además, el tabaco también tiene un impacto económico significativo, ya que aumenta los costos de atención médica y reduce la productividad debido a la discapacidad y la muerte prematura. Estas cifras son alarmantes y muestran la importancia de tomar medidas para reducir el consumo de tabaco y prevenir las enfermedades y muertes relacionadas con el tabaquismo.

Terapias para dejar de fumar:

Existen diversas terapias y tratamientos que pueden ayudar a las personas a dejar de fumar. Algunas de las opciones más comunes incluyen:

Terapia de reemplazo de nicotina: La terapia de reemplazo de nicotina incluye parches, chicles, pastillas, inhaladores y atomizadores nasales que contienen pequeñas cantidades de nicotina. Estos productos ayudan a reducir los síntomas de abstinencia y pueden aumentar las posibilidades de éxito para dejar de fumar.

Medicamentos para dejar de fumar: Existen medicamentos como la bupropión y la vareniclina que pueden ayudar a reducir los síntomas de abstinencia y los antojos de nicotina. Estos medicamentos se pueden tomar bajo supervisión médica y pueden aumentar las posibilidades de éxito para dejar de fumar.

Terapia cognitivo-conductual: La terapia cognitivo-conductual es una terapia psicológica que se enfoca en identificar y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento que pueden estar contribuyendo a la adicción al tabaco. Esta terapia puede ayudar a las personas a desarrollar habilidades para manejar los antojos y las situaciones desencadenantes.

Apoyo social: El apoyo social puede ser un factor importante para ayudar a las personas a dejar de fumar. Unirse a un grupo de apoyo o trabajar con un consejero o terapeuta puede ayudar a las personas a sentirse motivadas y a recibir el apoyo que necesitan durante el proceso de dejar de fumar.

Otros enfoques:

Existen otros enfoques y terapias, como la acupuntura, la hipnosis y la terapia de masaje, que algunas personas pueden encontrar útiles para dejar de fumar. Sin embargo, es importante hablar con un profesional de la salud antes de probar cualquier tratamiento alternativo. La salud es un tema de vida, es necesario que cada individuo trabaje día a día con su salud, así estará fuera de riesgos.

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